Hace algo más de un año fallecía en Alicante mi querido amigo Miguel Garulo Muñoz, un ser excepcional de humanidad exquisita. Joven para el tránsito y demasiado valioso para su jubilación terrena, Miguel dejó muchos amigos atrás que siguen recordándole permanentemente. Él, que era arquitecto, gerente de la sociedad “Avant” alicantina, operador de “números”, era un apasionado de las letras, de la lectura, un intérprete fiel de su libre pensamiento. Compartíamos un gran interés por las genealogías familiares. Hablamos de la suya. Sus trazas personales más antiguas, obtenidas a partir de algunas investigaciones realizadas por él, se hundían en las raíces de la burguesía valenciana de inicios de la Edad Moderna. Le prometí que realizaría por mi parte, algunas indagaciones pues sabía que los Garulos valencianos habían hecho patria chica en el Calpe del XVIII, aunque hacía algo más de siglo y medio que esta familia se había extinguido en nuestro pueblo. Le envié este artículo que hoy reproduzco en homenaje a su recuerdo. continua leyendo…









